Osario lírico

Reencarnación de la perversidad

Samael y Lilith crean un siniestro pacto con las almas de Erzébeth Bathory, Anna Göldin y Juana de Arco, para que sean la reencarnación de la perversidad.


Reencarnación de la perversidad

Samael:

El averno es mi reino y mi voluntad,
soy la expiración de la humanidad,
desprecié a ese Dios que era un maldito dictador,
y supuestamente era un salvador.

Nadie es capaz de resistirse a mi oscuridad,
tus sueños serán pesadillas que te harán sufrir,
con la miseria y la inmoralidad podrás morir,
te manipularé a través de la inmunda creencia,
para que veas en un espejo cuál es tu debilidad,
mis sacerdotes vendieron su alma por la corrupción,
inventaron la Santa Biblia y el Corán para controlar la conciencia,
hicieron que la humanidad no tuviera libertad de acción.

Miren lo que les ha hecho ésta maldita sociedad,
las ejecutaron a causa de la ignorancia y la mediocridad,
de sacerdotes y jueces que las juzgaron con su carencia de humildad,
éste ritual será la reencarnación de la perversidad.

Anna Göldin:

Trabajé para un cobarde y repugnante magistrado,
me acusaron de brujería y fui torturada,
porque mi amor no fue correspondido,
la verdad no se reveló y fui ejecutada.

¿Por qué la vida fue tan miserable?
La intolerancia a cegó a esos puritanos de mierda,
por ser una sirvienta que nunca fue realmente amada,
por culpa de un Dios imaginario fui condenada,
todo fue por tu imagen deleznable.

Lilith:

Eres una mujer con carácter que desea la destrucción,
deseas ejecutar las almas de los humanos,
podemos ayudarte para que consigas su aniquilación,
entrar y salir del averno con tus propias manos.

Culpa a ese inmundo y deleznable patriarcado,
no niegues toda la piedad que te hemos dado,
tu alma no ha sido tocada por nuestro poderío,
a menos que desees extinguirte a causa de un absurdo amorío.

Los humanos son un virus que debemos erradicar,
no existe un alma que se resista a nuestra voluntad,
no niegues nuestro pacto de inmortalidad,
serás nuestra creación que nunca va a claudicar.

Anna Göldin:

Mis penurias no han sido olvidadas por ese pueblo maldito,
una investigación hizo que mis cargos fueran exonerados,
ese cobarde no quería perder su enriquecimiento,
no volveré a sufrir y tampoco seré controlada,
el averno fue mi hogar por haber estado desahuciada,
pero mi alma hacia el cielo será liberada.

Erzébet Bathory:
Las esclavas nunca tendrán su propia voluntad,
mi sadismo renacerá y no perderé ésta oportunidad,
no puede despreciar un don tan apreciado,
nunca has sido inteligente y por eso te han despreciado.

Mi bestial obsesión por la vida eterna,
me ha brindado inmortalidad dentro de éste lugar,
mis pecados nunca habré de pagar,
porque mi interés está en ser la que reina.

Juana de Arco:

Sólo eres una malévola reina ensangrentada,
creíste encontrar la vida eterna en la sangre de la esclavitud,
nunca fuiste capaz de buscar la pulcritud,
eres sólo una uña encarnada.

¿Por qué no dejan descansar a un alma oprimida?
¿Tan difícil es conservar un poco de nuestra humanidad?
Ella no quiere ser un wendigo para estar sometida,
no tienen el derecho para transformarla en mortandad.

Erzébeth Bathory:

Miren quién llegó para desafiarme,
no tengo intenciones de redimirme,
es mi voluntad salir del averno,
para que el mundo sea mi reino.

Anna Göldin:

Agradezco que desees defenderme sola de una atrocidad,
pero tengo un amor propio que ésta furcia no me quitará,
nadie me transformará en algo lleno de maldad,
mi misión es descansar sin causar mortandad.

Fuiste esposa de un marido cruel y despiadado,
cuando murió tu sadismo había aumentado,
das lástima por tu ignorancia y supuesta superioridad,
sólo fuiste una vampira sin conciencia y bondad.

Samael:

No me interesan sus debates poco interesantes,
sólo regirá mi maldad y perversidad,
quiero ver el mundo temblar y ver más muertes,
porque los humanos sólo son sacos de carne sin libertad.

La única iglesia que iluminará a los humanos,
será la que arda en mis manos,
no tendré piedad con esa creación inmunda,
con mi poder haré que no quede rastros de vida.

Lilith:

Es el momento de la transformación de sus almas calcinadas,
no se resistan a la etena oscuridad,
sólo con carne humana serán saciadas,
su misión será sembrar el horror en la humanidad.

Adáptense a éste cambio tenebroso,
no le teman a la muerte,
porque nadie podrá hacerles frente,
no traicionen al averno todopoderoso.

Samael:

¡Entrégate!

Lilith:

Obtendrás sangre y muerte.

Erzébeth Bathory:

Hermosa oscuridad sangrante

Juana de Arco:

¡Voy a desafiarte!

Anna Göldin:

¡Me niego a creerte!

Samael:

¡Sucumbirás!

Lilith:

Será algo que nunca negarás.

Erzébeth Bathory:

¡Las almas de los humanos matarás!

Juana de Arco:

¡No aceptaré la reencarnación de la perversidad!

Anna Göldin:

¡Me resistiré ante ésta adversidad!

Samael:

¡Oscuridad!

Lilith:

Iluminada de brutalidad.

Erzébeth Bathory:

La esclava ignorante se llenará de maldad.

Juana de Arco:

No importa lo que diga porque me ganó la perversidad.

Anna Göldin:

¡Mi condena injusta la pagará la humanidad!

Lilith:

Condesa de la sangre demoníaca y eterna,
Amedretia será tu nombre y el sanguinario elixir será tu fortaleza,
ningún hombre querrá ponerte una mano encima,
porque nunca harán frente a tu imponente fuerza.

Amedretia:

El poder de la oscuridad corre por mis venas renegridas,
mis experimentos fueron grandes experiencias pasadas,
la verdadera fuerza de la alquimia maligna,
mi sadismo será lo que oscurezca la luz nocturna,
la sangre será mi motor de vida,
¡mi hambre será saciada!

Lilith:

Fuiste una guerrera incansable que cayó en desgracia,
por borgoñones que no tuvieron conciencia,
sembrarás el terror en Francia,
le darás un escarmiento a los líderes,
pedazo a pedazo comerás su carne con tus poderes,
no necesitas un ejército para lograr tu cometido,
porque sólo tú los enviarás al otro mundo.

Jarkya:

Fui una mártir de una causa perdida,
mi país me vendió a los ingleses,
fui capturada y asesinada,
porque no querían perder sus poderes.

Aniquilaré a cada humano que vea en frente,
ningún francés me reconocerá,
ni de mis luchas se acordarán,
no tendré miedo a la muerte,
porque los humanos tienen un carácter indiferente,
por esa sencilla razón pagarán,
y su presidente en mis manos morirá.

Lilith:

Se apagó tu fuerza de voluntad,
para resistirte a mi oscuridad,
eres una mujer débil y das lástima,
pero serás fuerte y blasfema.

Nunca más llorarás por la humanidad,
destruirás cada ciudad,
las iglesias arderán,
los sacos de carne no se salvarán.

El virus de la humanidad se debe erradicar,
no lo vas a olvidar y menos vas a claudicar,
tu libertad me pertenecerá,
nadie te rescatará.

Yawiria:

Mi libertad ya no me importa,
mi esperanza ya está muerta,
aniquilaré a los humanos con ésta maldición,
para que no hagan sufrir a otros con más destrucción.

Me alimentaré de su sangre infectada,
sus rezos no servirán de nada,
careceré de emociones con ésta nueva vida,
mi forma de actuar ya está decida.

Un monstruo seré para la humanidad,
comprenderán lo que es la maldad,
no sirve de nada tener bondad,
es innecesara la piedad.

Samael:

Ha concluido la reencarnación de la perversidad,
llenen al mundo de oscuridad,
expandan mi palabra a la humanidad,
que la religión sólo es una fachada de la bondad.

La religión morirá a causa de su corrupción,
porque infundieron temor.
Gracias por esas idioteces me llené de clamor,
mi poder es real y expandiré mi iluminación.

Santa Muerte:

Debo avisar a la sacerdotisa Celeste Blake sobre lo acontecido,
no debe bajar la guardia ni ser confiada,
los demonios atravesaron el túnel hacia la realidad,
sólo llevarán destrucción y mortandad.

Los wendigos son criaturas poderosas,
y extremadamente peligrosas,
no está en mi jurisdicción enfrentarlas,
Celeste deberá derrotarlas.

El destino tomará la decisión,
de quién morirá o vivirá,
no hay panorama más triste,
que ver la perversión,
la vida no terminará,
aunque las nubes pierdan su tinte.

No volveré a tener miedo,
es hora de luchar para destruir la maldad,
que traerá al mundo la soledad,
no permitiremos que el mundo sea un lugar desolado.

Luchar contra ellos no está bajo mi jurisdicción,
pero nadie dijo que no podría abrir la puerta,
a las almas que quieran luchar contra la perversidad,
Un ejército crearé para ayudar a combatir la destrucción,
para que los humanos no crean que la esperanza está muerta,
aunque suene complejo de creer mi última voluntad,
crearé un mundo lleno de bondad.

Celeste Blake:

He escuchado tus preocupaciones,
realizaré el trabajo para la reunir al ejército
que se movilizará con mis órdenes,
para que la impotencia no consuma el consuelo,
el mundo hay que protegerlo.

No me importan los mandatos de Dios,
tampoco dejar mi cargo a disposición y decir adiós,
es mi voluntad salvar el mundo,
aunque mi libertad se haya eliminado.

Es mi misión crear un mundo sin guerras,
donde las batallas sean cosa del pasado,
pero no permitiré que toquen mis tierras,
esas mujeres que sus almas han vendido.

No podré combatir en soledad,
nuevos alianzas he de forjar,
para salvar a la humanidad,
con altruismo habré de luchar.

El mundo va mas allá de hechizos mágicos,
pero es innegable que éstos forman parte de la realidad,
pues cómo habremos de explicar la naturaleza,
que no apreciamos y aún así nos da fuerza,
sólo así derrotaremos a la perversidad,
porque sólo un espíritu puro nos hará ricos.

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The Author

Mauro Gómez

Mauro Gómez

Tecnólogo en Informática Biomédica especializado en Marketing Digital, UX y Programación. Autor de historias de Terror de los tipos Uncanny y Psicológico